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Una boda handmade 1

Ha sido un año de locura, todo un año pensando, organizando y planificando nuestra boda, pero claro está, aunque empieces un año antes,  al final todo está por hacer y la última semana jornadas maratonianas para acabarlo todo, ni que decir que con los detalles hasta las cinco de la mañana más de un día, por que si una cosa teníamos  clara es que los detalles tenían que ser “nuestros”, tenían que representarnos, pero a los detalles que se regalaron ya iremos un poquito más adelante, lo primero está claro que es la invitación y claro el mismo argumento que con todo, tenía que decir algo de nosotros,  queríamos que  en cuanto la vieran supieran que era nuestra boda sin ni siquiera leer los nombres, y con esa idea en mente tuvimos la gran suerte de que nos hiciera el diseño   Beatriz Villanueva, y tras mucho marearla y contarle nuestra historia, hizo un precioso collage como invitación de boda, en el cual contaba nuestra historia y en la parte interior la desarrolló un poco más, a parte  de poner lo típico del lugar y hora de celebración del “macroevento”, bueno eso no es del todo cierto ya que una vez terminadas las invitaciones ni habíamos puesto ni el lugar de la celebración, ni la hora, ni los teléfonos de contacto, menos mal que pudo arreglarse, y a imprimir y ¿para que mandarlo hacer si podemos hacerlo nosotros?, así que horas y horas buscando papel para hacerlo, este no me gusta, este brilla demasiado, este es muy mate, este es blanco roto, blanco huevo, blanco sucio… (sin comentarios), que si  120, 160, 180 (ahí descubrimos lo que es el gramaje del papel) etc…,  y tras eso  horas y horas de nuevo con la impresora y colocando cada invitación  en un sobre de distinto color (para que  vamos a mentir se repitieron algunos  colores), pero lo conseguimos y pudimos repartirlas.

 

parte externa

Invitación de boda

 

Una vez invitada a la gente,  llegaba otro momento clave, ¡¡¡¡¡las mesas!!!!, y el problema no era a quien sentar con quien, eso lo teníamos muy claro, o si las mesas tenían que ser redondas o alargadas, el problema era  ¡¡ no queríamos enumerar las mesas!!!, eso era demasiado sencillo.  Así que a liarnos un poco más, pero por suerte la inspiración nos vino pronto,  siendo unos fanáticos del cine este tenía que estar presente en nuestra boda, así que cada mesa sería una película, y en la entrada del salón pondríamos unas claquetas de cine con la película en cuestión y el reparto de la peli (los componentes de cada mesa), se nos quedaron películas que nos  gustan por poner,  pero no sabíamos como sentaría que alguien viera que iba en la mesa “los miserables” o “Malditos bastardos,   así que nos autocensuramos.

Claquetas con la colocación de los invitados

Claquetas con la colocación de los invitados 

 

 

 

 

 

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El sistema métrico y mi “caraja”

Tras un tiempo ofertando en la página web el Medidor Infantil de “ovejitas”, el otro día me encargan uno, ¡¡¡¡genial¡¡¡ con las ganas que tenía ya de hacer uno, hala a ponerse en faena, ya cortado, todo preparado, colocando la guata y…….. me doy por cuenta por primera vez ¡¡¡¡EL PANEL ESTÁ EN PULGADAS!!! (lease a voz en grito y con tono de pánico), ahora si que la hemos liado, todo la faena para nada, ¿como voy a vender un medidor  que mide yarda y pico?, de repente me empiezo a imaginar situaciones varias y me viene a la mente una mamá y bloguera (bastante conocida por cierto), mejor no diremos el nombre, pero ya me la imagino diciendo “mi gremlin ya mide 42 pulgadas, con la consiguiente pregunta por parte de alguien: “¿y tiene TDT?, así que tras visualizar esa escena y por resguardar mi integridad, la de la mamá del gremlin (que si se entera que lo comparan con una sony bravia igual la monta) y la de la ingenua del tdt, me dí cuenta que no había más remedio que conseguir que ese medidor midiera en centímetros SÍ O SÍ, al final al más viejo estilo, puro corta y pega, otros le llaman patchwork, he conseguido que también midiera en nuestro sublime SISTEMA MÉTRICO DECIMAL.

Al final todo solucionado, ya podemos utilizar centímetros como toda la vida , es más entregamos hoy viernes un producto de lo más completo a la derecha medimos  al niño como siempre y a la izquierda  podremos comprobar si la tablet de verdad tiene 10 pulgadas, ¿se puede pedir más?. (pedir pero este medidor a partir de ahora sólo en pulgadas, por que ya no me queda ni una “pulgada” de la tela del corta y pega para ponerle centímetros, esto ya es un trabalenguas, mejor lo dejamos por hoy).

Medidor ya terminado

Parte derecha en centímetros

Parte izquierda en pulgadas

Vamos a hacer una Manta VII

Vamos a continuar con la manta “japonesa” que ya hace tiempo que iniciamos, en el último post, habíamos enmarcado todo el panel central con telas que ya habíamos utilizado en el vuelo de la oca y ahí nos habíamos quedado, a continuación hemos buscado una trasera, en este caso negra amarmolada para darle un toque elegante a la manta, hemos esa trasera en una mesa y encima la guata que vamos a utilizar, a continuación hemos centrado la parte frontal de la manta de manera que sobre tela de la trasera y guata por todos los lados y procedemos a embastarla para que todo quede unido y podamos iniciar el acolchado, para el acolchado hemos elegido un hilo de color dorado para que destaque por la parte trasera, pero eso será un siguiente post que estamos iniciando el acolchado ahora mismo.

 

A correr aventuras

Comenzamos la semana en la recta final de nuestro panel infantil, como se puede ver en la foto ya estoy embastando, primera fase para empezar el acolchado y transformar este panel infantil en una manta digna de un “caballero y de todos los dragones que va a matar de ahora en adelante”, es bonito pensar que mi trabajo se puede convertir en parte de una gran aventura.

Vamos a hacer una manta VI

Tras haber colocado todo el “vuelo de la oca” al panel central enmarcado, procedemos a colocar un marco a toda la manta, este marco lo hemos hecho uniendo bandas de todas las telas que hemos utilizado en la manta y otras de la misma colección y unas bandas alternas del mismo color oxido que la celosía del panel central, lo siguiente será ponerle un bies,  la trasera, la guata y acolchar toda la manta, aún queda trabajo, pero ya estamos en la recta final.

Vamos a hacer una manta V

Como ya habeis visto en “posts” anteriores, esta manta va cogiendo forma, hemos elegido las telas de “estilo japonés”, henos cortado el panel central como si lo estuviéramos viendo por una ventana, lo hemos enmarcado y el último paso que hicimos fue empezar a rodear todo con “el vuelo de la oca, que ya hemos terminado  y le ha dado un aire muy distinto a todo el conjunto, más dinámico, con movimiento como en estas fotos podeis ver.
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Vamos a hacer una manta IV

Como indicábamos en el anterior post, colocamos el segundo marco ya de la tela elegida y procedemos, en este caso, a colocar alrededor  “el vuelo de la oca”  que consiste en sucesión de triángulos de diferentes tamaños,  que representa el vuelo errático de esta ave, con esto conseguiremos romper con la imagen estática que suele darnos una vidriera y darle movilidad y modernidad al conjunto.